Entrevista a un catador del último Concurso Internacional de Lyon
Publicado el
2015-06-30
Presentación del catador
CIL: Hola, antes de hablar de tu participación y de saber cuál es tu opinión sobre el Concurso Internacional de Lyon, ¿podrías presentarte en unas pocas palabras?
TS: Hola, me llamo Théophile Schurra, tengo 21 años y soy estudiante en Escuela de ingenieros en CPE Lyon.
CIL: ¿Ya habías participado antes a este tipo de concurso? Y ¿sabías que podías participar como catador aunque no trabajes en el sector del vino?
TS: No, nunca había participado a este tipo de concurso, pero sabía que los aficionados apasionados podían participar.
CIL: Y ¿Cómo tuviste la idea de participar al Concurso Internacional de Lyon como catador?
TS: Una amiga sabía que me gustan mucho los vinos, así que me habló del concurso. Enseguida tuve ganas de participar para poder estar al lado de profesionales y aficionados, todos reunidos alrededor de una pasión común. Además, como vivo en Lyon, una ciudad que aprecio mucho, quería aportar mi grano de arena.
CIL: ¿Cómo te fue con la inscripción (método, eventuales contactos, etc.)?
TS: Como todo está muy bien explicado, solo me llevó unos minutos hacerlo por internet.
Antes del concurso: la formación
CIL: Participaste a una formación para poder juzgar a los vinos, ¿Dónde y cuándo fue?
TS: Los organizadores del concurso me invitaron a una formación una noche en un bar de vinos en Lyon, más o menos un mes antes del concurso.
CIL: Y ¿Cómo te fue en la formación? ¿Qué aprendiste?
TS: Aprendimos a juzgar a un vino de manera técnica y no solamente por el sentimiento inducido, aunque por supuesto, también es importante para el placer. Para mí, aprender eso fue muy interesante ya que se trata de una manera nueva de ver las cosas.
CIL: ¿Esta formación cambió tu manera de probar los vinos en la vida diaria?
TS: Si, evidentemente que sí. Ahora tengo un enfoque sistemáticamente más técnico de los vinos que pruebo. De forma, más o menos rápida, pero me ayuda por ejemplo, a darme cuenta de la capacidad de guarda de un vino.
CIL: De manera general, ¿Esta formación te fue útil? ¿Te pareció suficiente para entender mejor el Concurso?
TS: No solo me pareció suficiente; sobre todo, me pareció indispensable. Sin esta formación, no hubiera sido capaz de juzgar correctamente los vinos que se presentaron para la cata.
El día D
CIL: Cuando fuiste juez, ¿Quiénes estaban contigo en la mesa, profesionales o aficionados?
TS: Tuve el gran placer de estar con Olivier Job, la persona que nos había dado la formación en el bar de vinos el mes anterior. El resto del jurado de mi mesa estaba formado por un sumiller y otro aficionado más.
CIL: ¿Cómo fue la cata? ¿Cuántos vinos juzgaste?
TS: La cata se hizo en 2 sesiones, y en cada una juzgábamos unos quince vinos. Cada sesión trata una categoría precisa de vinos. En mi caso, la primera sesión fue sobre los "Vinos blancos espumosos del mundo" y la segunda sobre los "Beaujolais Villages".
Primero catamos cada vino durante unos 2 a 5 minutos y luego les damos una nota siguiendo un baremo. Por último, le otorgamos una nota final sobre 100. En cada sesión también teníamos que otorgar la corbata del mejor vino de su serie. Una vez terminadas las catas, en un bufé, se presenta el vino galardonado a los otros catadores.
CIL: ¿Cuáles eran los criterios que debían notar en la cata?
TS: El color, el gusto, así como la intensidad olfativa y gustativa
CIL: ¿Los catadores de tu mesa compartían tus comentarios sobre los vinos?
TS: Si, en la mayoría de los casos estábamos todos de acuerdo.
Las impresiones de nuestro catador aficionado
CIL: ¿Te sentiste cómodo durante este ejercicio después de la formación? ¿Por qué?
TS: Si, bastante cómodo, pero es cierto que con los dos primeros vinos estaba un poco estresado y temía no dar notas correctas ya que tenía poca experiencia. También me pareció importante no dejarme influenciar por los dos profesionales que estaban en la misma mesa conmigo.
Pero me adapté rápido, y al final de la serie volví a catar los dos primeros vinos para darles una nota más justa.
CIL: ¿Notaste una diferencia de nivel con los otros catadores de tu mesa? ¿Qué más aprendiste con ellos durante la cata?
TS: Obviamente, los profesionales tienen un nivel más alto que nosotros los aficionados. Es normal. Sin embargo, si ellos pueden detenerse en pequeños defectos que pueden parecerles insalvables, creo que es importante que en este tipo de concurso haya puntos de vista más "inocentes". De esta manera se obtienen notas más justas que tienen en cuenta las distintas sensibilidades.
CIL: ¿Cómo viviste la organización general del Concurso? ¿Te sentiste cómodo durante toda la preparación y la participación al Concurso?
TS: La verdad es que estuvo muy bien organizado. Con frecuencia recibía mails (pero sin invadirme) para que esté listo para el evento. Como a los catadores se les ofrece la formación a mitad de precio, fue una verdadera oportunidad, ya que me sirvió para el concurso, pero también en la vida diaria.
Los organizadores también nos recibieron muy bien con un bonito "Welcome Pack" y un bufé después de las catas.
CIL: ¿Te gustaría reiterar esta experiencia el año próximo?
TS: Desgraciadamente no voy a estar más en Francia el año que viene, pero si estuviera, volvería a participar al concurso con gran placer.